Crónica España – Islas Feroe: Rodrigo y Alcácer se dan un homenaje (4-0)

Crónica España – Islas Feroe: Rodrigo y Alcácer se dan un homenaje (4-0)


La selección española venció con solvencia a Islas Feroe en El Molinón. Rodrigo y Paco Alcácer, con dos dobletes cada uno, fueron los goleadores. Sergio Ramos igualó las 167 internacionalidades de Iker Casillas.

La Federación quería que fuese un homenaje y los hombres dirigidos por Robert Moreno se encargaron de que la fiesta fuese completa. España venció con autoridad a Islas Feroe (4-0). Los goleadores del partido fueron Rodrigo y Paco Alcácer, que hicieron dos dianas cada uno. Con este triunfo, la selección está muy cerca de certificar su presencia en la fase final de la Eurocopa 2020.

Robert Moreno advirtió en la previa del encuentro que habría cambios en la alineación, demostrando que confía en todos sus jugadores, y cuando se conoció el once titular se confirmó que el entrenador español no mentía. De hecho, sólo repitieron dos futbolistas del duelo ante Rumanía que se disputó hace unos días: Sergio Ramos y Rodrigo. El capitán tenía el reto de igualar los 167 partidos de Iker Casillas con la selección española y el seleccionador le dio la oportunidad de conseguirlo en El Molinón, mismo escenario donde se hizo centenario. El resto del equipo cambió, llamando la atención la presencia de De Gea en la portería después de certificar que Kepa, en estos momentos, parte con ventaja.

Paciencia contra un muro

España era mejor y lo demostró desde el inicio. Sin dar opciones al suspense, la selección salió avasallando a un rival inferior. En la primera oportunidad, Suso elaboró una gran jugada que continuó Parejo y finalizó Rodrigo estrellando el balón en un defensa cuando en el marcador lucía el 10’. Dos minutos después, una pelota descontrolada cayó en Oyarzabal y éste cedió al delantero del Valencia para que, esta vez sí, hiciera el primer gol de la noche.

Con la lata abierta, España mantuvo el guion. La pelota sólo tenía un dueño y a Islas Feroe le tocaba aguantar, algo que hicieron muy bien durante el primer acto. El combinado nacional se enfrentó a una defensa de nueve jugadores que dificultó mucho cualquier ataque, provocando un ejercicio de paciencia que la selección superó con más problemas de los esperados.

Sin terminar de sentirse cómodos, Thiago rozó el segundo con una volea desde la frontal que sacó la mejor versión del portero rival. A continuación, Rodrigo mandó alto un cabezazo cuando sólo tenía que dirigir la trayectoria del esférico. La pelota no entró y ambas selecciones se marcharon a la caseta con un resultado escueto que, en condiciones normales, tendría haber otorgado una ventaja mayor a los españoles.

Velocidad tras el descanso

Tras el paso por los vestuarios España salió con la idea de mover rápido el balón, lo que propiciaría que la defensa rival sufriese más. Así, tocando con velocidad, Rodrigo y Suso tuvieron dos ocasiones en los primeros compases del segundo acto, aunque ninguna terminó en gol. Eso sí, la selección tenía otra cara y pronto quedó confirmado.

Thiago levantó la cabeza, divisó a Rodrigo, le puso un balón perfecto y, en una de las pocas veces que Islas Feroe permitió a España correr, el delantero recogió la pelota, encaró y sacó un zapatazo desde la frontal que, tras tocar en un defensa, terminó besando las redes de El Molinón. Robert Moreno lo celebraba con rabia, ya que por fin se cerraba un partido que debería haberse finiquitado mucho antes.

Con la tranquilidad que daba el segundo gol, España se lanzó a por el tercero. Y ocasiones tuvo, aunque también se llevó un susto cuando Ramos falló y permitió que Bjartalid se plantase delante de un David de Gea que se hizo enorme para salvar el gol de Islas Feroe.

Alcácer puso la guinda 

Los minutos fueron pasando y el tercer gol no llegaba, lo que provocó que las ganas de los españoles, que llevaban casi 90 minutos enfrentándose a un muro, se fuesen agotando. Pero cuando el descuento acechaba, Paco Alcácer, que tiene una gran facilidad para encontrar portería, hizo dos dianas más para demostrar su olfato goleador y hacer justicia a lo visto sobre el terreno de juego. Antes de la conclusión, El Molinón homenajeó a Sergio Ramos con una gran ovación cuando fue sustituido en los compases finales por Unai Núñez, que debutó con la absoluta.

Se esperaba goleada y, aunque con retraso, terminó llegando. Esta victoria cumple el expediente de una selección que suma 18 puntos de 18 posibles en una fase de clasificación perfecta hasta la fecha. El equipo nacional no falló en el homenaje a Quini, aunque el muro rival no lo puso nada fácil, y volvió a confirmar que El Molinón es estadio talismán, ya que España suma ocho victorias y tres empates en los once partidos que se han jugado en Gijón.




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