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Dolors Montserrat: «No se puede decir que todas las mujeres lo tengan más difícil que los hombres»

La primera pregunta es obligada. ¿Por qué no apoya la huelga feminista del próximo jueves, porque la respalda la izquierda?

El derecho de huelga es un derecho constitucional, como el de manifestación. Y lo respeto absolutamente. Pero yo elijo seguir trabajando por la igualdad ese día, igual que los otros 364 días del año. El Gobierno del PP trabaja todos los días por una sociedad de roles compartidos, por una maternidad que no penalice a la mujer y por la creación de empleo, que es una de las herramientas más potentes para luchar contra la desigualdad. Mi mejor manera de manifestarme es trabajando por las medidas en favor de la igualdad que hemos impulsado desde el Gobierno.

Pero muchas veces los avances sociales sólo se han conseguido a base de protestar, de parar, de hacerse ver. Y todavía quedan muchas cosas por conseguir en materia de igualdad ¿no? ¿O es que piensa, como decía el PP en su argumentario, que es una huelga elitista?

Para mí el día 8 es un día muy significativo, pero creo que mi obligación es seguir trabajando, como todos los días del año, por la igualdad. La igualdad no es una lucha de sexos, es una lucha de mujeres, de hombres y de toda la sociedad, juntos. Una sociedad solo progresa si utiliza el talento femenino y el talento masculino. Para que hombres y mujeres tengan igualdad de oportunidades hay que derribar todas las barreras visibles e invisibles que siguen existiendo.

¿A qué se refiere?

Le pongo un ejemplo de barrera. Las mujeres de entre 20 y 40 años son penalizadas porque están en edad de maternidad. Por ello desde el ministerio hemos impulsado el currículum anónimo. En la Administración Pública no existe esa barrera porque sólo cuenta el mérito y la capacidad, te presentas a la oposición y si la apruebas el puesto es tuyo, da igual tu sexo, tu edad, tu aspecto físico o tu orientación sexual. Y éste es el modelo que queremos que se extienda en el ámbito privado. Vamos a seguir trabajando con los empresarios en esa dirección. También para avanzar en la conciliación y en la corresponsabilidad, con medidas como el teletrabajo. El Gobierno del PP ha impulsado actuaciones muy importantes como ampliar la edad de los hijos de 8 a 12 años para la reducción de jornada laboral y que el permiso de lactancia también lo puedan disfrutar los hombres, ya que antes solo era para la madre, o la reducción de jornada al padre o a la madre, sin reducción de sueldo, en el caso de hijos enfermos de cáncer hospitalizados. Y cuando se aprueben los Presupuestos de este año, el permiso de paternidad, que ya lo hemos aumentado de 2 a 4 semanas, pasará a 5 semanas. Éste es el camino para conseguir la igualdad efectiva.

Ciudadanos dice que son avances impuestos por su presión.

Quien está en el Gobierno de España trabajando por la igualdad es el PP. Algunos creen que la política es imponer o decir que impones y así ponerse medallas, cuando la política en verdad es sumar ideas y esfuerzos para mejorar la vida de las personas, por lo que cualquier formación política que quiera trabajar para sumar y mejorar la vida de los españoles es bienvenida.

Sigue habiendo más paro femenino y la mujer pierde en cualquier variable del mercado laboral. ¿Por qué?

Esto es ver el vaso medio vacío, y yo prefiero verlo medio lleno. Es la primera vez que hay más mujeres trabajando, ocho millones y medio, y eso ha sido gracias a un Gobierno del PP. Hemos prohibido por ley que un hombre pueda cobrar más que una mujer por el mismo trabajo, de tal manera que la brecha salarial se ha reducido del 18 al 14 por ciento, y España está por debajo de la media europea. Países como Alemania, Francia o Reino Unido tienen una brecha salarial más alta. Y hemos incrementado el salario mínimo interprofesional cada año. El año pasado un 8 por ciento y este año, tras un acuerdo con los sindicatos, se subirá un 4 por ciento. El año que viene, un 5 por ciento, y para el 2020, un 10 por ciento, llegando a los 850 euros al mes. Esto demuestra que nuestras políticas van en la buena dirección.

¿Quiere decir que gracias al PP las cosas no siguen siendo más fáciles para un hombre que para una mujer?

Si se generaliza, entonces se crea el prejuicio y el estigma. No se puede decir que todas las mujeres lo tengan más complicado que los hombres porque no es así en todos los casos. Claro que nuestras abuelas y nuestras madres han tenido que trabajar duro por la igualdad real y efectiva. Y yo, como tantas otras mujeres, sigo haciéndolo hoy, cada día. Pero puedo decirle que para mí no ha sido más difícil que para un hombre porque en el PP siempre nos han valorado igual a las mujeres y a los hombres. El PP tiene interiorizado el principio de los roles compartidos y en el que la mujer no está por una cuota sino por su capacidad. Ya en 1978 Loyola de Palacio fue la presidenta de Nuevas Generaciones de AP. Soledad Becerril fue la primera ministra; Loyola de Palacio, primera comisaria europea; Luisa Fernanda Rudi, primera presidenta del Congreso, y Ana Pastor, la segunda; Esperanza Aguirre, primera presidenta del Senado y de comunidad autónoma. Y podría seguir citando a grandes alcaldesas… Todas ellas y otras muchas mujeres han sido mis referentes. Hacen falta referentes para nuestras hijas, en política, en deporte o en las carreras tecnológicas, y eliminar las barreras.

¿En política no hay machismo?

No se puede hablar en general. Es machista la persona en concreto. ¿La sociedad es machista? No toda la sociedad es machista. Hay hombres que son grandes defensores del talento femenino.

¿Qué hace mal el PP para que la izquierda siempre crea que está en su derecho de darles lecciones de igualdad? ¿Les ha faltado sensibilidad?

No hemos hecho nada mal ni ha faltado sensibilidad.

¿Le decía por debates como el de las «bodas gays», por ejemplo?

El error está en la izquierda, que se cree con derecho a patrimonializar una causa que es de todos. Ellos hablan mucho, pero hay que ver lo que ha hecho cada uno. Estos años de Gobierno del PP se ha creado más empleo femenino, más trabajo para las personas con discapacidad, más igualdad en la educación y muchas más herramientas para derogar las barreras invisibles. Desde el 1 de enero de 2016 a todas las mujeres que se jubilan se les complementa la pensión hasta un 15 por ciento en función del número de hijos para compensar que tuvieran que renunciar a cotizar o a una jornada completa para cuidar de sus hijos o de sus padres.

¿Por qué siguen siendo asesinadas tantas mujeres por sus parejas o ex parejas?

Hay que seguir trabajando contra esta lacra, pero también hay que poner en valor que estamos haciendo la política correcta desde 2003. De hecho, lideramos la lucha en Europa y somos observados y copiados por países europeos, africanos y latinoamericanos. En estos momentos hay record histórico de llamadas al 016, hay más denuncias, más personas en prisión con condena, más recursos y más medidas protectoras que nunca. Y hemos conseguido sensibilizar a toda la sociedad en que ésta no es una lucha de las mujeres, ni de sus hijos, ni de sus familias, sino de todos, de toda la sociedad. El pacto de Estado que ha liderado el presidente Rajoy va a ser muy útil, y demuestra que este Gobierno sabe escuchar, dialogar y acordar.

¿Pero qué falla para que sigan muriendo mujeres por la violencia machista?

Tenemos que ayudar al 25 por ciento de las mujeres que no han salido de la violencia para que lo hagan. Y para ello hay que ofrecerles seguridad en todo el proceso desde antes de la denuncia hasta el final.

Todavía hay mujeres que aguantan y callan por problemas económicos.

Los recursos se han incrementado mucho. Tanto las ayudas de cambio de domicilio, la renta mínima o las bonificaciones a empresarios que contratan a mujeres víctimas de violencia, por ejemplo.

¿Quiere decir que hoy en día ninguna mujer tiene que soportar una situación de maltrato por falta de recursos económicos?

Exacto. Y sobre todo quiero insistirles en que no están solas, y que hay salida.

¿Usted entiende la movilización de los pensionistas?

Claro que la entiendo. Están viendo que España sale de la crisis y piden que se les devuelva el duro esfuerzo que hicieron estos últimos años. Y además también ven cómo se incrementa el salario mínimo interprofesional, que los funcionarios recuperan la paga extra y que se está pactando la equiparación de sueldos para las Fuerzas de Seguridad del Estado. Este Gobierno va mejorando la situación de diferentes sectores de la población según se consolida el crecimiento económico. Y estamos convencidos de que si seguimos esta senda podremos mejorarla más.

¿El mensaje es que esperen un poco más porque ya les llegará su turno?

El mensaje es, sobre todo, de tranquilidad. Este Gobierno ha garantizado las pensiones por ley, mientras que otros las congelaron. Y Rajoy se negó a pedir el rescate, que hubiera supuesto una rebaja en las pensiones de entre el 20 y el 40 por ciento, cuando todos los partidos se lo pedían. Si continuamos por esta senda del crecimiento y de creación de empleo podremos seguir compensando los esfuerzos de los españoles. Seguimos trabajando para conseguir mejores pensiones.

Desde el PP dicen que la izquierda está utilizando a los pensionistas. ¿Usted también lo piensa?

Yo pido responsabilidad y que no se rompa el Pacto de Toledo ni se utilice por oportunismo electoral a los pensionistas cuando todos saben que las pensiones están garantizadas por ley.

Pero ésa no es su queja. Exigen que se actualicen como antes de la reforma aprobada en la Legislatura anterior por el Gobierno del PP.

Para hacerlo hay que seguir con las políticas de crecimiento y empleo de este Gobierno. Los resultados ya se están viendo. Si seguimos llegaremos al año 2020 con 20 millones de españoles trabajando y eso es la mejor garantía.

En su ámbito más directo, la Sanidad, ¿llegará también el momento de rectificar los recortes en Sanidad?

Tenemos uno de los mejores sistemas de salud del mundo.

Pero estos últimos años hemos visto quejas de los profesionales y de los pacientes por cómo ha afectado la crisis a su funcionamiento.

Hay que poner en valor las cosas buenas que tenemos. A mí no me gusta hablar mal de España, y menos cuando, como es el caso de nuestro sistema sanitario, hemos estado a la altura en momentos muy difíciles. Tenemos una de las mejores carteras básicas de servicios; y hemos sido el primer país europeo en el tratamiento de la hepatitis C (a 31 de enero casi 100.000 personas tratadas) con 1.800 millones de euros dedicados a tratamientos, un esfuerzo que no ha hecho nadie más. Hay que seguir trabajando, por supuesto, y por eso en los próximos 3 años saldrán dentro de la oferta de empleo público hasta 120.000 nuevos puestos de trabajo para bajar la temporalidad del 25-30 por ciento a la horquilla del 5-8 por ciento. La última encuesta a 15.000 pacientes, que hacemos anualmente, confirma el alto grado de satisfacción con los profesionales, los hospitales y la cartera de servicios.

¿Las privatizaciones han funcionado bien?

¿Qué privatizaciones?

Todas las que han hecho las Comunidades.

Como sabe las competencias en sanidad las tienen las Comunidades. Es verdad que algunas, de todos los colores políticos, han decidido concertar algunos de sus servicios a la sanidad privada, pero el paciente no tiene que pagar y la valoración sigue siendo muy positiva. A los pacientes lo que hay que hacer es atenderles pronto y bien, que es lo que las personas necesitamos y nos interesa cuando somos pacientes, no el modelo de gestión del centro que nos atiende.

¿Sostiene que no hay ninguna diferencia entre las prestaciones en un hospital público y la atención externalizada?

Cada comunidad vela para que el servicio sea de la misma calidad.

Por último, ¿hacia dónde va Cataluña?

El «procés» ha terminado. Si esto fuera una película, el título sería «La gran mentira». Los políticos independentistas han reconocido que estaban mintiendo. Y eso explica que el apoyo al independentismo haya bajado en un 8 por ciento según el último sondeo del CIS. Cataluña tiene que poner en marcha el reloj del Parlament y tiene que ir a un Gobierno con un presidente legal, que cumpla la ley y que trabaje por los intereses de todos los catalanes.

¿Es su deseo o lo que cree que va a pasar?

Es mi deseo y lo que tiene que pasar. El Gobierno ha actuado de manera proporcional con el artículo 155. Ha devuelto la normalidad, los servicios públicos funcionan sin problemas, la gente por la calle te da las gracias por no haberles dejado solos y porque haya bajado la tensión. Y los políticos independentistas saben perfectamente que no hay camino fuera de la ley.

¿El 155 va a servir también para garantizar que el castellano sea lengua vehicular, igual que el catalán, como han establecido los tribunales? Da la sensación de que al Gobierno le tiemblan las piernas a la hora de cumplir este compromiso.

No hay que confundir a la gente. El 155 ha servido para devolver la normalidad, la ley y la democracia a Cataluña. Pero es el Parlamento catalán el que legisla sobre competencias transferidas a la comunidad. Nosotros defendemos el trilingüismo, no vamos contra el catalán y creemos que todas las lenguas son riqueza. También defendemos que se cumplan las sentencias. Y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha dicho que el castellano debe ser lengua vehicular en el 25 por ciento de las asignaturas.

¿Y con el 155 van a hacer que se cumpla ese fallo judicial?

El 155 no cambia la Ley de Educación catalana. Eso depende del Parlamento.

Pero en el Parlamento hay mayoría independentista. Y como han hecho hasta ahora seguirán incumpliendo esa obligación. ¿El Gobierno no tiene mecanismos para hacer que la Generalitat actúe dentro de la ley?

Las sentencias tienen que ejecutarlas los tribunales.



Fuente: La Razón

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