Jordania: El país afronta una nueva remodelación de su Gobierno

Jordania: El país afronta una nueva remodelación de su Gobierno


Nueva remodelación en Jordania del Ejecutivo del primer ministro Omar al-Razaz, cuyo decreto de aprobación ha sido promulgado por el rey Abdalá II, debido a la mala situación económica que atraviesa el país, sumido en una deuda que supera el 94% del Producto Interior Bruto (PIB).

La crisis de Gobierno es la cuarta que se produce desde que Al-Razaz asumiese su cargo como primer ministro de Jordania en junio de 2018 con la misión aplicar con efectividad medidas que solventasen los problemas económicos del reino jordano.

El jefe de Gobierno es un reconocido economista que ha trabajado para instituciones internacionales al que el monarca le encomendó la misión de reconducir la situación financiera del país; algo que, hasta el momento, no ha logrado, desatándose así un carrusel de remodelaciones del Ejecutivo del país árabe.

Al-Razaz sustituyó en el cargo a Hani Mulki, quien tuvo que dimitir debido a las protestas generalizadas que se dieron en Jordania a cuenta de las medidas fiscales impuestas para salir de la crisis económica. Estas vinieron impuestas por el Fondo Moneterio Internacional (FMI) a modo de pautas para revertir la caída económica de la nación; incluidas reformas fiscales clave dentro de la nueva Ley del Impuesto sobre la Renta, medidas encaminadas a aumentar la productividad y la inversión, y el ajuste de las tasas de interés bancarias. Desde entonces, el rechazo popular a las recetas económicas recibidas ha venido siendo manifiesto, desde el momento en que Mulki abordó la problemática hasta que se hizo cargo de esta Al-Razaz, al que se acusa de no entrar en los verdaderos problemas de la sociedad y quedarse solamente en la superficie. Varios expertos acusan al plan de austeridad diseñado por el FMI de haber empeorado el estatus de las personas más desfavorecidas y haber perjudicado también a las clases medias, aumentando la brecha existente entre los sectores más ricos y los más empobrecidos.

La mala trayectoria económica del país ha supuesto que desde 2010 haya crecido la deuda pública del 69% del PIB hasta el 94% actual. Y el giro en el equipo gubernamental tiene que ver con el intento de redirigir la situación financiera nacional.

El cambio de Gobierno ha afectado, lógicamente, al Ministerio de Finanzas. De esta forma, Mohamad al-Isis se hace cargo de esta cartera para dar un impulso al área económica y para reconducir la mala deriva actual implementando correctamente nuevas directrices impuestas por el FMI hace un mes. Al-Isis, antiguo asesor real, ha dejado su puesto como ministro de Planificación y Cooperación Internacional para hacerse cargo de Finanzas, y le ha sustituido en el puesto Wassam al-Rabadi. El nuevo jefe de la economía jordana sustituye a Ezzeddine Kanakriya, quien desapareció definitivamente de los planes del Ejecutivo por no haber sabido reflotar la situación.

Otro detalle importante del nuevo Gobierno es que el Ministerio de Educación tiene como cabeza visible ahora Mnaizel al-Nuaimat, que sustituye a Walid al-Maani después de que este dimitiera por la gestión de la huelga de casi un mes de duración de los maestros y profesores, que acordaron finalmente con el Ejecutivo la subida de salarios que reclamaban. Mientras, el ministro de Exteriores, Ayman Safadi, y el de Interior, Salameh Hammad, mantienen sus cargos.

El propio Al-Razaz fue quien instó a sus ministros a dimitir sin dar explicación alguna. Según fuentes gubernamentales, el jefe del Ejecutivo jordano quiso «elegir a ministros que garanticen una mayor armonía en el Gobierno e incluir a elementos capaces de implementar un paquete de medidas económicas que adoptó el mes pasado».

Al-Razaz señaló al respecto que la remodelación se debe a las “necesidades de la próxima fase”, en alusión a la aplicación efectiva de nuevas medidas del FMI, organismo que aprobó un desembolso de 625,5 millones de euros para el total del último programa de concesión de dinero a Jordania.

El viraje del equipo gubernamental tiene que ver con la intención de reconducir la situación económica, ya que no se han aplicado las medidas de forma conveniente y el escenario en el país sigue siendo poco alentador.

La economía del país sigue sin remontar, aunque el Ejecutivo ha indicado que esto se debe en parte al peso que soporta el Estado por acoger a un ingente número de refugiados sirios (1,3 millones, según la Administración jordana, y algo más de 600.000, según la Organización de Naciones Unidas), que huyen de la guerra civil que asola la nación siria desde hace ocho años.

Según el Ministerio de Planificación jordano, se han triplicado gastos debido a la disposición de servicios básicos para los refugiados y a la necesidad de asegurar las fronteras y reforzar la seguridad interna.
Y es que la situación empieza a ser acuciante para Jordania, cuya deuda pública alcanzó los 28.500 millones de dólares en octubre de 2018, más del 94% del PIB; por su parte, el desempleo se ubicó en el 18,7% a finales del año pasado. Además, los presupuestos generales para 2019 han incluido la previsión de un déficit del 4% del PIB.

Respecto al resto de nombres que protagonizan el cambio en el nuevo Ejecutivo de Al-Razaz, destacan Muhadin Tuq al frente del Ministerio de Educación Superior, Salé Jarabsé como ministro de Medio Ambiente, Ibrahim Shahadé, como ministro de Agricultura, Mohamed Jalaile, como responsable de la cartera de Asuntos Islámicos, Basim Tueisi, como ministro de Cultura, Fares Braizat, como ministro de Juventud, Uisam Rabadi, como encargado de Planificación, Jalid Saif, como responsable de Transportes, y Amjad Adailé, como secretario de Estado de para Asuntos de Medios.


Deja un comentario

2 × tres =