La madre de Gabriel pide que se «prohíba» emitir datos de cómo murió su hijo y «aspectos morbosos»

La madre de Gabriel pide que se «prohíba» emitir datos de cómo murió su hijo y «aspectos morbosos»


Patricia Ramírez, la madre del niño Gabriel Cruz, cuyo juicio por su muerte violenta se sigue en la Audiencia Provincial de Almería desde el pasado lunes, ha pedido que «se actúe urgentemente en la adopción de un pacto de estado que prohíba expresamente» emitir datos relativos a «cómo» murió su hijo y «qué le hicieron».

En un comunicado remitido a los medios, la madre del menor ha apelado a las diferentes organizaciones que «ya se han pronunciado en la necesidad vital para la sociedad de proteger la imagen de los menores y el proceso judicial» toda vez que ha reclamado las «sanciones oportunas» en los casos en los que estén siendo «vulnerados los derechos» de su hijo «desobedeciendo de manera clara y expresa a todas las recomendaciones que se han hecho para evitar este circo mediático y el daño irreparable a su memoria y a nuestra familia».

«Ruego, por favor, ya que ha quedado de manifiesto la necesidad y el derecho que tenemos como padres a que no se publiquen aquellos aspectos morbosos sobre cómo murió, retiren y no publiquen, ni repitan más cómo nos lo arrancó de nuestras vidas, en beneficio de titulares carentes de sensibilidad que aludiendo a su autopsia vulneran los derechos fundamentales destrozando la imagen de un menor, mi hijo de ocho años», ha trasladado.

Con ello, han pedido a los medios que «dejen de emitir información sobre cómo murió y el trato humillante que recibió» su hijo, así como que apliquen los códigos deontológicos de la profesión. «No tengo fuerzas para asistir al juicio, no quiero entrevistas ni medios de comunicación, y me están obligando a salir como madre en el deseo primario de proteger a mi hijo haciendo aún más difícil nuestro transitar», ha dicho.

Para Patricia Ramírez, el hecho de que la información sobre la muerte de su hijo exista no habilita a los medios «para destrozar la imagen» del mismo, según ha manifestado. Igualmente, ha incidido en que la magistrada-presidenta del tribunal con jurado, Alejandra Dodero, ha dictado un auto por el que algunas partes de la vista se celebran a puerta cerrada, todo ello «para proteger nuestro derechos en las periciales que afectan a su imagen y nuestra intimidad», según ha dicho.

«¡Respeten a la Justicia! La propia magistrada apoyada por la Fiscalía se han pronunciado en la necesidad de proteger sus derechos y los nuestros», ha dicho al tiempo que, según ha valorado, también habría dado «instrucciones claras sobre el tratamiento de la información» y habría tomado «las medidas de protección necesarias».

Con esto, ha recordado que en su afán por «proteger» a la imagen de su hijo se encuentra «respaldada» por el Tribunal Superior de Justicia «e incluso las asociaciones de jueces de este país», los cuales «se pronunciaron sobre lo que está bien y lo que no, apoyando el derecho que tenemos a vivir este juicio con dignidad y sin que destrocen la imagen de nuestro hijo».

La madre de Gabriel Cruz ha recordado que en relación al «pacto ético» promovido por ella misma a través de la web mareadebuenagente.org también se han pronunciado «las principales asociaciones de prensa de este país» y «periodistas pidiendo respeto a la profesión y la familia».

UNA SENTENCIA «INQUEBRANTABLE»

Para la madre de la víctima, algunos medios «no están respetando adecuadamente el juicio y el tratamiento» que este tipo de delitos necesita para que «sea inquebrantable la sentencia» que surja del procedimiento, ya que estarían «realizando juicios públicos paralelos, con expertos y retransmitiendo la información prácticamente en directo».

Con ello, ha insistido en que la normativa europea «es muy clara a en este sentido». «Espero, manifestando mi temor al respeto, reflexionen que responsabilidad tendrían si se pudiese declarar su nulidad preguntándose si lo que desean es justicia o que suban sus audiencias», ha manifestado.

Patricia Ramírez ha recordado las más de 115.000 personas, «muchas de ellas madres» a las que «se les revuelven las tripas con toda esta sobreinformación y falta de respeto a su memoria», que «apelan a la necesidad de callar el morbo y proteger a mi hijo».

«¿Podrían soportar que les pregunten continuamente si esas publicaciones son ciertas?, salir a la calle y observar continuamente el dolor cuando les miran o tener miedo a salir de casa por que la continua evocación hacia su pérdida hace que quieras esconderte. ¿Podrían vivir viendo el dolor de los que los quieren? Habiendo hecho desde el respeto y la discreción lo indecible para que no tengan que soportar una sobreinformación que lo único que hace es imaginártelo sufriendo al tiempo que se te parte el alma y la angustia hace que te expongas para pedir nuevamente a que no manchen su sonrisa», ha recalcado.


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