Imagen: AP

Los dragones que existen en la vida real puede que tengan más en común con los de las leyendas que lo que creíamos. Un nuevo estudio ha encontrado que la sangre del dragón de Komodo puede matar a bacterias y curar heridas. Si es efectivo en humanos, podría convertirse en una nueva arma contra las infecciones con resistencia antibiótica.

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Para entender cómo la sangre de dragón puede combatir las bacterias, primero es necesario saber un poco sobre su “boca sucia”. Algunos creen que la saliva de los dragones de Komodo contiene diferentes tipos de bacterias que pueden hacer a sus presas entrar en estado de shock, aunque sigue sin haber consenso en el tema.

Sin embargo, científicos de la George Mason University partieron de que los dragones de Komodo sí tenían estas bacterias en sus bocas. Razonaron que si esto fuera cierto los animales tendrían que tener un tipo de protección en su cuerpo que les proporcionaba inmunidad contra una infección.

Los investigadores analizaron la sangre de los dragones para ver si tenían razón. Encontraron un péptido llamado VK25 que podía matar a bacterias y biofilms y sanar heridas. Tomando a VK25 como inspiración, los científicos produjeron DRGN-1, un péptido sintético levemente modificado para aumentar su efectividad.