Home / Ciencia / Los niños que juegan en espacios verdes rinden más en la escuela

Los niños que juegan en espacios verdes rinden más en la escuela

Atención a la contaminación

Un estudio anterior del mismo equipo había constatado ya que la contaminación atmosférica que reciben los niños en su trayecto a la escuela puede provocar perjuicios en su desarrollo cognitivo. La investigación, publicada recientemente en Environmental Pollution, ha hallado que la exposición a las partículas PM2.5 y al carbono negro de camino al colegio está asociada con una reducción en la memoria de trabajo.

En este estudio, se propuso evaluar el impacto de la contaminación que los niños reciben cuando van caminando al centro educativo, ya que un estudio previo había concluido que el 20{fe2702e425ec7488a194966976621fc3ee0e72237fe4d352f4f561176a6de497} de la dosis de carbono negro —uno de los contaminantes directamente asociados al tráfico— que reciben los menores cada día se da durante sus desplazamientos urbanos.

En este estudio participaron más de 1.200 niños y niñas de entre 7 y 10 años, de 39 escuelas de Barcelona, que realizaban el desplazamiento hasta el colegio a pie. Todos ellos fueron sometidos a diversos tests a lo largo de un año para evaluar la evolución de la memoria de trabajo y de la capacidad de atención, mientras que la exposición a la contaminación atmosférica se calculó a partir de estimaciones con respecto a la ruta más corta entre el domicilio y la escuela.

El análisis estadístico mostró que la exposición a PM2.5 y carbono negro está asociado a una reducción del crecimiento de la memoria de trabajo, concretamente un incremento de un rango intercuartílico en PM2.5 y carbono negro representó un descenso del 4,6{fe2702e425ec7488a194966976621fc3ee0e72237fe4d352f4f561176a6de497} y 3,9{fe2702e425ec7488a194966976621fc3ee0e72237fe4d352f4f561176a6de497}, respectivamente, en el crecimiento de la memoria de trabajo esperado a lo largo de un año.

No se hallaron asociaciones significativas en el caso de la exposición al NO2, ni tampoco entre ninguno de los contaminantes estudiados y efectos en la capacidad de atención. Se da la circunstancia de que los niños se mostraron mucho más sensibles a los efectos de las partículas PM2.5 y del carbono negro que las niñas.

Finalmente, un tercer estudio, realizado en año 2015 también por este equipo, descubrió que los espacios verdes dentro y alrededor de las escuelas podrían mejorar el desarrollo cognitivo de los niños y niñas entre 7 y 10 años. Los tres estudios reseñados han sido realizados por Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).



Fuente: Tendencias 21

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − 3 =