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¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?

Ya es hora de que votemos online.

El voto por internet, voto telemático o voto electrónico electoral, vigente en varios países, es el ejercido con dispositivos tecnológicos; bien de forma remota, dígase con móvil, tableta u ordenador, bien de manera presencial ante la mesa electoral con máquinas que garantizan el sufragio digital. De tal forma que los votos se depositan en una urna remota o virtual, fuera de la vista del votante. Tanto la autorización para votar como el voto “viajan” por la red.¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?

La pregunta suele ser recurrente cuando se acercan unas elecciones: si parece que tenemos la tecnología necesaria para ello, ¿por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico? Hace años la cuestión se limitaba a los tecnófilos que, en un escenario más futurista que real, soñaban con votar a su partido favorito desde casa. Sin embargo, y a medida que otros países lo van implantando (siete de manera constante y más de una decena a través de progresivas pruebas piloto), el debate sobre el voto electrónico va ganando adeptos.

La seguridad y desconfianza hace que nadie quiera implantar el voto electrónico en España, pero antes o después habrá que hacerlo. El voto por correo también está sujeto a riesgos, y sin embargo se utiliza desde hace tiempo.

Aquí van tres propuestas para una implantación paulatina.

Voto electrónico… con papel

¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?Se trata de uno de los primeros sistemas que empezaron a incluir una ligera capa tecnológica sobre los votos electorales. De hecho, durante el siglo pasado el voto electrónico con un papel de por medio fue uno de los más populares, sobre todo en dos de sus vertientes.

Por un lado, las criticadísimas (y quizá obsoletas) tarjetas perforadas, cuya única información son los pequeños agujeros o hendiduras marcados por el votante y que representan a unos u otros candidatos. Con este sistema, el ciudadano puede introducir la tarjeta en una máquina, que ‘leerá’ su voto al instante, o en una urna para que, al cierre del colegio electoral, su voto sea leído en otra instalación.

Durante un tiempo, las tarjetas perforadas tuvieron cierto éxito en zonas como Estados Unidos, el país que mejor refleja el amplio abanico de posibilidades que otorga el voto electrónico. De hecho, las de 2004 fueron las elecciones en la que más se dividió la forma de votar.

Registro Electrónico Directo (DRE)

¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?Con diferencia, el sistema más extendido en lo que al voto electrónico se refiere: no sólo por su sencillez, sino también por su combinación de tecnologización y voto presencial.

El Registro Electrónico Directo es la aproximación más cercana a lo que actualmente entendemos por voto electrónico: un monitor táctil o cualquier dispositivo digital en el que, sin necesidad de papeleta, cada ciudadano puede marcar su voto en la pantalla. La información de los votos puede ser almacenada en el propio dispositivo o enviado de manera directa a un dispositivo mayor que gestione un número de votos mucho más elevado.

Voto electrónico a través de internet

¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?El objetivo final, por futurista que parezca, es ese: que los españoles podamos votar a través de internet, sin movernos de casa, simplemente con nuestro móvil u ordenador. Y ese final puede parecer idílico, pero a día de hoy contamos con varios ejemplos de funcionamiento efectivo. El mejor ejemplo es el de Estonia, que empezó con esta iniciativa en 2005, cuando implantó el voto a través de internet en las elecciones municipales. Desde entonces el nivel participación no ha parado de crecer: en las elecciones de 2014, el voto a través de internet fue el sistema usado por nada menos que el 31% del electorado.

El voto electrónico por Internet ha cobrado popularidad y ha sido usado para elecciones generales y referéndum en el Reino Unido, Estonia y Suiza, así como también en elecciones municipales en Canadá, elecciones partidarias primarias en Francia y elecciones presidenciales en los Estados Unidos.

Inconvenientes y ventajas

La implantación o no del voto electrónico electoral genera debates no sólo por temas de seguridad, sino además por la idoneidad o no de establecerlo en un momento dado, porque es algo que exige reflexionar antes en profundidad sobre sus beneficios e inconvenientes.

Inconvenientes
Si bien el votante tiene que identificarse por medio de su identificación oficial, la verificación no se puede hacer sobre la persona. No obstante, para superar este obstáculo se puede utilizar el voto electrónico por Internet a través del móvil, de forma que la tarjeta SIM sirve para identificarse y se necesita activar la identificación móvil en la web de la Policía.
La elección pierde toda auditabilidad, dado que no hay un documento físico que respalde a cada uno de los votos emitidos; un error de programación o un ataque deliberado pueden alterar uno o todos los votos emitidos.
Ventajas
Permitiría votar desde cualquier lugar con acceso a Internet.
Permitiría tambien votar a las personas con discapacidades o que tienen dificultades para llegar en su día al colegio electoral o lugar de votación.
Facilitaría muchísimo el voto de los españoles residentes en el extranjero .
Fomentaría la participación y el sentimiento de democracia.

El coste económico y la implantación progresiva del voto electrónico

¿Por qué en España aún no se ha implantado el voto electrónico?Entre los factores que deben ponderarse a la hora de decidir sobre esta cuestión no está únicamente la voluntad política de hacerlo, aunque es necesaria, por supuesto, sino que influyen otras muchas variables.
Por ejemplo, el supuesto coste económico, el previsible impacto de la brecha digital social (el porcentaje de gente que no puede, no sabe o no quiere usar tecnología) o el riesgo de cambiar por otro nuevo un sistema de voto tradicional que está funcionando bien.
Desde el punto de vista de costes, aparte del gasto en sistemas, la implantación del voto electrónico presencial exigiría al menos incorporar máquinas electrónicas en aproximadamente 60.000 mesas electorales.

Siempre se pueden implantar soluciones híbridas, para quien el sufragio digital podría ser “complementario del físico”, si en algún momento se decidiera su implantación en España.

“La forma más eficaz y segura de implantar el voto electrónico en España sería de manera progresiva, escalonada y sin eliminar en ningún caso el voto tradicional, pero siempre con un el objetivo final bien claro: que, antes o después, todos podamos votar desde casa”

 

 

Fuente: Elconfidencial

 

 

Sobre Carlos Marcos

Carlos Marcos
Caballa con alma de comercial Junior, polivalente y creativo. Soy extrovertido y proactivo. Me gustan "mis churris", el Marketing online y la publicidad. Soy Community Manager y Colaborador de la Revista Teleindiscreta.

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