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¿Por qué la mayoría quiere cachorros cuando no tiene ni conocimientos para educarles ni tiempo que dedicarles?

Hay numerosas protectoras que hacen un esfuerzo especial para encontrar un hogar a sus animales más mayores. Hoy os hablo del proyecto sénior de la fundación asturiana Amigos del Perro, pero hay más.

Como bien dicen desde esta Fundación, “encontrar adoptantes para los animales de más edad es tarea complicada. Los cachorros y los perros jóvenes suelen ser los elegidos pensando en que tendremos más tiempo para compartir con ellos. Sin embargo, es importante recordar que el tiempo que compartamos con un viejecito será mucho mas intenso, sólo tenemos que quererlo y dejarnos querer”.

Efectivamente, la gente quiere cachorros de perro y de gato. También perros jóvenes. Los gatos que ya no son bolitas de pelo y los perros que tienen más de cinco años lo tienen muy difícil. La gente los quiere nacidos ayer, da igual que no tengan los conocimientos para educarlos o las energías o el tiempo que la necesidad de actividad física y mental de esos animales necesitan.

Pan es una madrina de once años y cuarenta kilos que debe su nombre a que es más buena que el pan.

¿Por qué queremos cachorros? ¿Por qué queremos animales jóvenes?

Creo que son tres los motivos principales. Y son tres motivos que no deberían impedir el reconsiderar la adopción de animales mayores.

Por una cuestión estética. Los cachorros son muy monos. Esponjosas bolitas de pelo que nos enternecen con sus movimientos torpes y sus grandes patas y cabecitas. Da igual que esa etapa vaya a pasar pronto y no nos paramos a pensar en los posibles inconvenientes, en este mundo se prima el saciar los deseos con poca reflexión y nos cuesta dejar la apariencia del animal en un plano secundario y primar otros aspectos más importantes, como el carácter y necesidades que tenga.

Deberíamos aprender a mirar con ternura a los perros más mayores, comprender que la belleza no tiene que estar necesariamente asociada a la juventud.

También queremos cachorros porque tememos meter en casa un animal que no encaje con nosotros y creemos que al cachorro lo podremos moldear a nuestra conveniencia. Eso no es necesariamente así. Adoptar en una buena asociación un animal adulto dejándonos asesorar es una garantía de éxito. Sobre todo en el caso de los más mayores. Como bien dice Amigos del perro de sus sénior “son perros y gatos que en su mayoría ya están educados lo que facilita la etapa de adaptación, son tranquilos, no buscan jaleo con otros animales y exigen menos actividad”.

Un animal que es noble y educado en la protectora jamás se va a convertir en Cujo cuando llegue a nuestra casa. Al contrario que nosotros, un perro un un gato no esconden lo que son. Son lo que ves.

En cambio el carácter de los cachorros es una incógnita que descubriremos cuando crezcan y dependerá de nosotros su educación y socialización. Siempre digo que bastante bien nos salen los animales teniendo en cuenta que la mayoría se han educado prácticamente solos.

Y el último es el miedo a perderlos pronto. Es un miedo lógico, queremos ver morir cuanto más tarde mejor a nuestros seres queridos, pero en la vida y la muerte no hay nada garantizado. Mi perra, adoptada cuando ella ya era adulta y yo veinteañera, tiene ya unos 18 o 19 años. Mi perra anterior, adoptada más joven, apenas estuvo dos años a mi lado. Hay personas comprando cachorros de razas con una esperanza de vida muy corta, menos que la de un mestizo adulto. No obstante, sus vidas son más cortas que las nuestras, y aunque adoptemos a un animal tan mayor que sepamos que es poco lo que le tendremos con nosotros, es e poco puede significar mucho, tanto para nosotros como para ellos. Aprender a encajar la pérdida es un aprendizaje valioso. Asumir que adoptamos a un animal del que nos despediremos pronto por hacer un bien es generoso y valiente.

Pero es que a veces es lo más conveniente. He visto con demasiada frecuencia animales que se compraron cachorros para hacer compañía a personas ancianas que quedan demasiado pronto huérfanos y sin hogar. Especialmente para las personas mayores conviene también busca Fundación animal mayor.

Amigos del Perro tiene en marcha también una campaña para la adopción de animales sénior por personas mayores de 65 años, entienden que “por sus características de tranquilidad, educación y madurez, hacen una pareja perfecta”.

Furia y Colmillo tienen 12 y 11 años. “Son unos perros perfectos, inseparables, esperan desde hace mucho tiempo un hogar juntos. Cariñosos, pasean bien con correa y conviven con otros perros”.

Adoptar a uno de los gatos de más de cinco años o perros de diez en Amigos del perro no tiene costes. Igual que con las acogidas, ellos cubren todas sus necesidades de atención veterinaria y medicación en caso de necesitarlo.

Más información: [email protected]




Fuente: 20 Minutos

Sobre Raquel CanCan

Amante de los animales, la estética y de la justa justicia. Ningún ser vivo debe sufrir y aquí estoy yo para impedirlo. Me gusta la comida sana y acoger animales abandonados para buscarles adopción. Mi primera experiencia como escritora online en Teleindiscreta.

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