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Virreyes, la gran familia unida por el rugby

La familia unida por el Rugby

Una crisis saca muchas veces lo mejor de una persona. Este pensamiento popular fue puesto en práctica por un grupo de exrugbiers y entrenadores en aquel 2002 en que la crisis era una realidad en distintos rincones del país. Ellos, con el deseo de ayudar y con las herramientas con las que contaban, fundaron el Virreyes Rugby Club, al que hoy consideran “una gran familia”, que ha colaborado a fomentar la integración social y a formar y a educar a muchos chicos de esta localidad del partido de San Fernando, en la Zona Norte del Gran Buenos Aires.

“Entrenábamos rugby infantil en CASI y en SIC por ese momento en el cual las clases trabajadoras vivían una crisis importante. Como nos gustaba tanto el rugby y creemos que es bueno para los pibes, quisimos ayudar a chicos de una zona cercana. Era una idea medio loca pero al poco tiempo se empezaron a sumar”, recuerda Marcos Julianes, uno de los fundadores y hoy presidente de la organización que con el correr del tiempo sumó al rugby infantil un equipo juvenil y luego uno Superior (hoy juegan un total de 500 jugadores). Hace cinco años cuentan con ese primer equipo que hoy compite en el grupo  de la URBA. Sin embargo, lo deportivo no es el único premio que persiguen.

La familia unida por el Rugby, la escolaridad de los chicos

Familia unida por el rugby
Julianes (abajo a la derecha) junto a uno de los equipos del Virreyes Rugby Club.

“Buscamos mantener la escolaridad de los chicos, alentándolos a estudiar y buscando personas que puedan apadrinarlos para darle becas universitarias”, cuenta Julianes sobre el plan que consiste en que los chicos que terminan la secundaria puedan jugar a la vez que reciben educación superior en una institución educativa privada, sin la necesidad de trabajar en los primeros años de la carrera (sobre el final, hacen pasantías). Esta beca hoy la disfrutan más de una decena de miembros del club y a partir de este año Virreyes tendrá sus primeros graduados universitarios.  A su vez, los que aún transitan el colegio cuentan recurrentemente con  talleres escolares  en Virreyes. Asesoramiento nutricional y talleres de rugby aplicado son otras actividades que el club ha ofrecido para ayudar al crecimiento de los chicos.

La familia unida por el Rugby, la vida del Virreyes Rugby

De la vida del Virreyes Rugby, emplazado en una zona humilde del conurbano,  también se desprende que muchas veces solo hay que animarse para lograr grandes cosas. “Lo que hicimos fue hacer lo que sabíamos, con el rugby, y después atender las necesidades que nos dábamos cuenta que surgían. Lo nuestro fue un poco ensayo y error”, cuenta su presidente, nacido en el CASI. Y, mientras narra, enfatiza las ayudas recibidas a lo largo del camino: “Los caminos se allanaron gracias a que mucha gente nos ayudó. Desde la Municipalidad de San Fernando, empresas, y clubes que vinieron a jugar con nosotros”. Aunque aclara que “siempre se necesita una mano”.

Así, Virreyes resultó un espacio de contención para muchos chicos. “Todavía hoy el rugby, al ser colectivo, demanda de una muy buena dosis de formación, autocontrol, unión entre jugadores de un equipo, mucho respeto a la autoridad y necesidad de recibir al equipo invitado”, analiza el dirigente, quien concluye que el deporte de la pelota ovalada “es una escuela de vida, va formando”.

Familia unida por el rugby
Uno de los más chicos del Virreyes Rugby Club, descansando con la ovalada.

“El deporte funciona. Muchos chicos nos han dicho que el club los salvó de cosas peligrosas y lo que más me gusta es ver cómo se van haciendo amigos. Son íntimos de su camada y eso me parece extraordinario. Para ser feliz es muy bueno tener amigos”, añade Julianes, a quien la sociabilidad que brinda el deporte lo apasiona. Por eso sigue: “Uno en el rugby aprende a hacer amigos, ser servicial con el que viene de afuera. Es un ejercicio de aprender a hacer amistad. Es lo que hace que los chicos logren ser mejores amigos”.

Con el apoyo estatal y privado, pero también gracias al empuje de 50 entrenadores que trabajan gratuitamente para devolver todo lo que recibieron con el deporte, Virreyes se consolidó como un modelo luego replicado en otros rincones del país. Y ayudó a vencer el prejuicio de que el rugby solo lo pueden practicar sectores encumbrados de la sociedad. “El rugby nunca fue masivo, pero siempre fue popular”, opina Marcos.

La familia unida por el Rugby, batallas en los clubes

Otra de las batallas que debe dar Virreyes, al igual que otros clubes, es para Julianes la de mantener el espíritu amateur. “No sé por cuánto tiempo más el rugby tendrá esta formación amateur. Esperamos que no se pierda, aunque está difícil. Si se apuesta al profesionalismo caemos en un modelo cultural diferente”, explica Julianes. “Los clubes que buscan insertarse en el modelo internacional terminan por privilegiar lo competitivo por sobre lo formativo”, dice.

La familia unida por el Rugby y Virreyes apuesta por el estudio de los chicos

En Virreyes, en cambio, apuestan a otra cosa. “Hay una apuesta al estudio. Tratamos de que los chicos estudien, que no crean que el rugby es una forma de ganar recursos”. Y, sobre todo, a los vínculos afectivos. Los de una gran familia, que se reúne en torno a una pelota.

Fuente: Clarin

Sobre Tino Castro

Tino Castro
Un informático loco por la tecnología de Internet. Me encantan el Marketing Online y Offline, la política, la música y los perros grandes. Cualquier tema lo estudio y le busco la estrategia. Emprendedor y autodidacta. Siempre inventando al 100%

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